Un pozo para el sector
La Junta de Vecinos Los Arrayanes nació el 3 de septiembre de 1998 con quince socios. El primer objetivo era un pozo profundo para el sector. En el año 2000 la junta postuló a un proyecto FOSIS y juntó fondos propios con bingos y actividades como la Semana de Los Arrayanes. Así se construyó el pozo. Después vinieron la sede social y las luminarias, con recursos propios y apoyo municipal.
“Se trabajó bastante para lograrlo.”
El día que cayó la sede
En 2015, la erupción del volcán Calbuco cubrió Ensenada de ceniza. El peso hundió el techo de la sede. Reconstruirla fue el primer objetivo de la nueva directiva que asumió en 2016. En agosto de 2019 se levantaba la nueva estructura, y el 2 de noviembre de 2019 la sede volvió a abrir sus puertas.
“Fue una larga batalla, pero finalmente lo logramos.”


No tenía ni idea
En 2016 llamaron a Jorge para preguntarle si quería ser parte de la nueva directiva. Dijo que sí, sin saber todavía lo que significaba. Con los años aprendió a tratar con personas muy distintas.
“Aprendí cómo congeniar con distintos caracteres.”
El agua es de la junta
Con ese mismo directorio, la junta consiguió los derechos de agua. Para eso hubo que cambiar los estatutos, y nadie en la directiva sabía cómo. Un vecino que conocía el tema los redactó y la asamblea los aprobó. Hoy la junta administra todo el sistema de agua potable del sector. Según cuenta Jorge, es la única junta de vecinos con derechos de agua propios como entidad privada.
“Nunca me cierro a esa oportunidad. Siempre saco algo positivo.”
Tres bombas y un estanque de reserva
Jorge nos muestra la torre de agua, un estanque de reserva que se libera automáticamente en caso de emergencia y el sistema nuevo con tres bombas. Hay bombas de repuesto, porque si una falla, hay que cambiarla al tiro. En los últimos años la red se extendió a más familias y se cambiaron tramos antiguos que perdían agua.
“Cada dos meses hago una mantención general.”

Una sede con vida
En la sede se celebran cumpleaños y aniversarios. El Club de Adulto Mayor nació hace unos cuatro años por iniciativa de un vecino: Jorge recorrió el sector casa por casa para invitar a las personas mayores. Hoy el club se reúne cada mes por su cuenta, y un kinesiólogo de la posta viene a hacer ejercicios con ellos. Su primer proyecto fue la estufa de la sede, con el árbol de Los Arrayanes. Y una semana antes de Navidad, la junta celebra con los niños del sector, con regalos que prepara junto a la piscicultura.

Saber hasta dónde
Cuando un vecino llega con un problema o pidiendo ayuda, Jorge primero escucha. Sabe hasta dónde puede ayudar la junta y cómo, y cuando hace falta más, deriva a la institución que corresponde. No promete nada que no pueda cumplir.
“No desesperarse, las cosas se logran con el tiempo.”
Lo que viene
Hay cortes de luz, y sin luz no funcionan las bombas. Por eso el próximo sueño son paneles solares, aunque son caros. También quieren comprar más bombas de respaldo. Y Jorge está enseñando a la tesorera y a la secretaria todo lo que sabe, porque hay que dar la oportunidad a otras personas.
“Nuestra meta es seguir mejorando y desarrollar nuevos proyectos para que todos nuestros vecinos sean beneficiados.”
Jorge y Ensenada
Todavía me fascina la forma en que Jorge entiende su trabajo. Por cómo lo describe, tengo la sensación de que para él ser dirigente es, ante todo, escuchar. En la entrevista transmite una calma que se contagia. Un hombre prudente y cuidadoso, que busca soluciones en silencio, sin imponerse.
Esta es la primera de una serie sobre las 8 juntas de vecinos de Ensenada.
La Junta de Vecinos Los Arrayanes
La directiva, el contacto y más información sobre la junta están en Infos: www.insideapp.cl/ensenada/infos
Cómo nació esta historia
Conversamos con Jorge el 12 de octubre en la sede de Los Arrayanes, y después nos llevó a recorrer el sistema de agua. Antes nos había mandado por escrito la historia de la junta y las fotos de su archivo. Las fotos actuales son de Cata (@sur.ycata). Jorge leyó el texto antes de publicarlo.
