Coigüe
Nothofagus dombeyi
El Coigüe es el gigante del bosque valdiviano. Siempreverde, de tronco recto y copa ancha con ramas en capas horizontales, domina el paisaje en los senderos junto a la Laguna Verde. Los ejemplares más viejos se reconocen por sus ramas anchas y extendidas, a menudo cubiertas de musgos, líquenes y helechos.
Las bolitas que se ven en sus ramas no son frutos ni semillas: son agallas, una reacción de defensa del árbol frente a las larvas de una pequeña avispa que pone sus huevos en él. Adentro crece la larva, encerrada por el propio árbol, hasta que sale convertida en avispa: por eso las agallas viejas tienen un agujerito y están vacías. Sus frutos verdaderos son diminutos y casi no se ven.
En primavera, sobre sus ramas también pueden aparecer digüeñes: hongos naranjos que tampoco son parte del árbol.