Zorro chilla
Lycalopex griseus
El zorro más chico de la zona, y el que más se ve en Ensenada. Tiene el pelaje gris amarillento, como salpicado de pimienta, con las patas y las orejas de un tono canela, el mentón oscuro, una mancha negra en el muslo y la cola peluda con la punta oscura. Al lado del culpeo se nota más bajo, de patas más cortas y sin la cabeza rojiza.
Come lo que encuentra: roedores, conejos, aves, insectos, carroña y también frutos. Se mueve sobre todo al amanecer y al atardecer, y le gustan los bordes de bosque, el matorral y los claros con arbustos bajos, donde puede esconderse rápido.
Con un poco de suerte se le ve en el estacionamiento de la Laguna Verde, cerca de la cafetería de los Saltos del Petrohué o al alojar en cabañas en plena naturaleza.
Como con todos los zorros: no hay que darle comida. Un zorro que asocia a las personas con comida pierde el miedo, se acerca a las casas, se pelea con los perros y termina mal. Mirarlo de lejos es el mejor regalo que le podemos hacer.
